viernes, 12 de marzo de 2010
Un poema de Giovanni Pascoli a Paolo Ucello
perteneciente a la generación de finales del siglo XIX. Sus principal
obra se reune en Myricae y Canti di Castelvecchio.
Pascoli fue también un estudioso y crítico de los artistas medievales
y renacentistas como Dante y, en el caso que nos ocupa del fraile
y pintor florentino Paolo Ucello, cuya obra reviste las paredes de
las celdas del convento de San Marco en la capital de la Toscana.
CAP. I
In prima come Paulo dipintore fiorentino s`invogliò d´un monachino o
ciuffolotto e non potè comprarlo e allora lo dipinse.
Di buona ora tornato all´abituro
Paulo di Dono non finì un mazzocchio
ch´egli scortava. Dipingea sul muro
un monachino che tenea nell´occhio
dalla mattina, che con Donatello
e ser Filippo era ristato a crocchio.
Quelli compravan uova. Esso un fringuello
in gabbia vide, dietro il banco, rosso
cinabro il petto, e nero un suo mantello;
nero un cappuccio ed un mantello indosso.
Paulo di Dono era assai trito e parco;
ma lo comprava, se ci aveva un grosso.
Ma non l´aveva. Andò a dipinger l´arco
di porta a San tomaso. E gli avveniva
di dire: E´un fraticino di San Marco.
Ne tornò presto. Era una sera estiva
piena di voli. Il vecchio quella sera
dimenticò la dolce prospettiva.
Dipingea con la sua bella maniera
nella parete, al fiammeggiar del cielo.
E il monachino rosso, ecco, lì era,
posato sopra un ramuscel di melo.
Poemas de Italia.
Paulo Ucello.
Cap. I
Cómo Paulo pintor florentino anhelaba un pájaro cardenal
y al no poder comprarlo, entonces lo pintó.
A buena hora volvió al cuarto oscuro
Paolo no terminó el pelo rojo
que él trazaba. Pintaba sobre el muro
un cardenal que se quedó en su ojo
desde temprano que con Donatello
y Filippo les cantó el alirrojo
Ellos compraban huevos y un alado
en jaula vio detrás de un banco, rojo
mercurio el pecho negro su costado
negras las plumas como manto al ojo.
Paulo Ucello era muy corto y parco
pero lo compraba si tuviera grosso*
Pero no tenía. Y pintó el arco
de puerta San Tomàs y le ocurría
decir: es hermanito de San Marco
Volvió. La noche estival se cubría
de pájaros y aquella noche el viejo
olvidó así la dulce perspectiva
Pintaba a su manera con festejo
en la pared el flamígero cielo.
Y el rojo cardenal fue allí bosquejo
posado en un manzano terciopelo.
*Grosso. Moneda acuñada del siglo XII.
Traducción: José Fco. Terán C.
martes, 8 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
Cobró Miguel Angel 2.9 mdd por pintar la Sixtina

Decorar la Capilla Sixtina, una de las joyas artísticas del Vaticano, costó a las arcas papales unos tres mil ducados lo cual, en actualidad, equivale a 2.9 millones de dólares aseguró hoy Pier Luigi Vercesi.
El responsable de la sección "Viajes" del diario italiano "Il Sole 24 Ore" dio estas cifras en la presentación, en los Museos Vaticanos, de la más reciente serie de libros sobre ese templo titulada "La palabra pintada. La Biblia en la Capilla Sixtina".
Vercesi basó sus estimaciones en el pago del Papa Julio II al artista italiano Miguel Angel Buonarroti, quien tardó cuatro años en idear y ejecutar las obras maestras de la pintura que colocó sobre las paredes y el techo de la capilla.
"Si se considera que se pagaron tres mil ducados, haciendo una estimación basada en el poder adquisitivo de ese tiempo, con elactual podemos concluir que el trabajo costó unos dos millones de euros (2.9 millones de dólares)", señaló.
"Con estos datos -agregó- podemos afirmar que se abonó la suma de mil 200 euros (unos mil 800 dólares) por cada metro cuadrado de decoración".
Por otra parte, Alfonso Del Erario, director Editorial y de Comunicación del Grupo 24 Ore, afirmó que con "La palabra pintada" se pretende poner a la mano del gran público el contenido de las pinturas de Miguel Angel.
Estableció que los cuatro volúmenes de la serie, que serán distribuidos cada viernes -a partir del 20 de noviembre- con el periódico "Il Sole 24 Ore", han sido pensados en forma didáctica de manera que puedan ser fácilmente explicados, incluso a los niños.
Asimismo Antonio Paolucci, director de los Museos Vaticanos, dijo que mucha gente en el mundo conoce las imágenes de la Sixtina, pero pocos de ellos recuerdan los episodios bíblicos por ellas representados y su significado.
Todas las grandes obras de arte son plurales en su significado, tienen valor distinto, según cada momento de la historia pero, al mismo tiempo, encierran un sentido único y original que sirva de base para las distintas interpretaciones, sostuvo.
"Un templo donde se encuentra representado toda la historia del hombre, su origen y su fin, el destino de la humanidad, todo ello debe ser decodificado, explicado", apuntó.
"El mérito de este libro -añadió- es interpretar el código básico de la obra artística de la capilla, un código que servirá para las diferentes lecturas que en el futuro se hagan".
En un trabajo durado casi un año Roberto Zagnoli curó los cuatro tomos de "La palabra pintada" que llevan por título: "Miguel Angel y la vuelta", "Los pintores del siglo XV" (1 y 2) y "Miguel Angel y el juicio". Cada volumen reporta fotografías inéditas de los cuadros junto a las citas bíblicas que inspiraron a los artistas en su trabajo.
Además de los cuadros de Buonarroti se incluyen imágenes de obras de arte de pintores como Domenico Ghirlandaio, Sandro Boticelli, Perugino, Pinturicchio, Cosimo Roselli, Piero di Cosimo y Luca Signorelli.
Actualmente la Capilla Sixtina es la atracción más importante del complejo museal perteneciente a la Sede Apostólica, según datos oficiales cada día la visitan unas 20 mil personas.
jueves, 22 de octubre de 2009
Huella dactilar permite atribuir un cuadro a Leonardo da Vinci

Londres, 13 oct (EFE).- La huella dactilar descubierta en la esquina de un cuadro que se creía obra de un artista alemán del siglo XIX parece confirmar que se trata de una tela de Leonardo da Vinci, informa la revista "Antiques Trade Gazette".
El cuadro, de 33 por 23 centímetros, se vendió en 1998 en una subasta en Nueva York por 19.000 dólares (unos 12.800 euros), pero si su nueva atribución es cierta, podría alcanzar ahora los 150.000 millones de dólares (unos 101.500 millones de euros), según los expertos.
La datación con el método del carbono y los análisis con rayos infrarrojos de la técnica del artista permiten llegar también a esa conclusión, pero el dato que parece determinante es ese fragmento de huella dactilar captada por una cámara multiespectral de la empresa Lumière Technology.
Según Peter Paul Biro, un experto forense en arte de Canadá, la huella dactilar corresponde a la punta del dedo índice o corazón y es "muy comparable" a la encontrada en un "San Jerónimo" del pintor renacentista italiano que se conserva en el Vaticano.
Martin Kemp, profesor emérito de Historia del Arte de la Universidad de Oxford, está convencido, según informa hoy el diario "The Times", de que se trata de una obra de Da Vinci y acaba de terminar un libro (no publicado aún) sobre el hallazgo.
Su primera reacción fue de incredulidad, pero poco a poco vio cómo se recomponían las figuras del rompecabezas.
La obra en cuestión se subastó con el título de "Joven de Perfil con Vestido del Renacimiento", pero Kemp la ha rebautizado como "La Bella Principessa" tras identificarla, "por un proceso de eliminación", con Bianca Sforza, hija de Ludovico Sforza (1452-1508), duque de Milán, y de su amante Bernardina de Corradis.
Si es realmente de Leonardo, como sospechan Kemp, sería la única obra de Leonardo sobre pergamino aunque, según ese experto, el pintor renacentista preguntó en 1494 al artista francés Jean Perréal acerca de la técnica del uso de tizas de colores sobre pergamino.
El cuadro lo compró en 1998 una marchante neoyorquina llamada Kate Ganza, que lo vendió por la misma suma de dinero al experto Preter Silverman en 2007 en la creencia de que era una obra "de un artista alemán que había estudiado en Italia, donde se había familiarizado con la obra de Leonardo".
Cuando Silverman lo vio, sintió "pálpitos" porque pensó que podría ser obra de un artista florentino e incluso del propio Da Vinci.
Los análisis efectuados con la técnica del carbono-14 permiten datar el pergamino de entre 1440 y 1650 y los análisis con rayos infrarrojos revelan paralelismos con otras obras de Leonardo. EFE
martes, 13 de octubre de 2009
El Hombre de Leonardo

Por José Fco. Terán.
Lo he visto dos veces. Es un dibujo sobre una hoja manchada por los años poco más grande que una carta y prensado entre dos placas de vidrio, a prueba de golpes y de robos, que se encuentra en la Galería de la Academia de Venecia. Además, constantemente lo vigilan cuatro guardias que se paseaban muy cerca de los turistas.
La primera vez, me detuve en un hostal de Mestre y desde allí me dirigí en tren a Venecia dos días seguidos, por las siguientes razones: porque los hoteles en esta ciudad flotante siempre están al tope y también porque hasta los de tres estrellas son caros para un estudiante como yo lo era en esos días. La cosa fue que esa vez quedé pasmado ante el llamado Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci y permanecí en la sala varias horas prometiéndome volver.
La siguiente vez lo hice en compañía de seis alumnos más y dos maestros de la Universidad de Florencia. Era un mes de enero y Venecia se encontraba en medio de un carnaval espectacular que ni sus máscaras más hermosas nos desviaron de nuestro propósito principal: estudiar varias obras de arte ubicadas en distintos lugares. En medio de un gentío y de un frío que se recrudeció por la tarde, nos dirigimos a la Galería de la Academia y ahí lo encontré igual como lo vi la primera vez: protegido y vigilado, pero en esta ocasión no había turistas porque no estaba en exhibición al público y sólo las gestiones de la Universidad de Florencia con la Academia de Venecia nos permitieron ver el pequeño papel en medio de dos vidrios y casi en el centro de una sala medio desierta. Como siempre, las explicaciones de los maestros fueron a fondo, abundantes y precisas. Y como la vez anterior, me sentí maravillado viendo esos dos hombres desnudos que se yuxtaponen dueños de una sola cabeza que, los estudiosos, creen ver un autorretrato de Leonardo cuando éste tenía cerca de 38 años.
Menciono esto porque el pasado día 10 de octubre, allá en Venecia, Italia, inició la exposición Leonardo. El Hombre Vitruviano entre el Arte y la Ciencia, que permanecerá abierta al público durante tres meses, para exhibir este mismo dibujo de Leonardo da Vinci antes de que lo regresen, el próximo mes de enero, a los depósitos blindados del Departamento de Dibujos e Impresos de la Galería de la Academia, lugar en donde se ha conservado desde 1822.
Luego de quedar fuera de la vista del gran público internacional, durante cerca de seis años, el Hombre de Vitruvio, como también es conocido, ya está siendo expuesto a los turistas ávidos de conocer más sobre este genio del Renacimento.
El dibujo fechado hacia 1490 y elaborado en Milán, tiene 34 centímetros de altura y 24 de ancho, sobre un folio que hoy, a través del Internet, ya es conocido por todo el mundo y ha inspirado a escritores, artistas, empresas e instituciones tan reconocidas como la NASA para ser usado como logotipo de toda clase de productos y servicios.
Para los viajeros que pasen por Venecia durante la llamada “temporada baja”, o invernal, será una gran oportunidad para que conozcan y disfruten esta obra que originalmente fue diseñada por Vitruvio, uno de los grandes arquitectos de la Roma Imperial y quien siguiendo las indicaciones de Platón dio por encerrar en un círculo y un cuadrado las proporciones del ser humano que, según el filósofo, son las proporciones del universo. Vitruvio buscaba, a su vez, el canon perfecto para aplicarlo en sus edificaciones.
Después de muchos estudios, se sabe que Leonardo corrigió el diseño de Vitruvio descubriendo que sólo un hombre inscrito en un círculo tendrá su centro en el ombligo, mientras que un hombre inscrito en un cuadrado lo tendrá en los genitales.
El plus de esta exposición es que el próximo mes de enero se reunirán en Venecia, estudiosos de disciplinas históricas, artísticas, matemáticas, psicológicas y antropológicas para plantear nuevas hipótesis sobre las especulaciones científicas que predominaban en la Italia del siglo XV.
Yo, por mi parte, recuerdo la hoja dibujada a pluma y la escritura inversa que rodea al gráfico.
Recuerdo la última ojeada a esas letras seguras y decididas mientras me preparaba mentalmente para enfrentar un frío varios grados por debajo del cero.
José Fco. Terán.
Escritor y editor.
martes, 29 de septiembre de 2009
Literatura y Música, pilares de la Cultura Sonorense

Por José Fco. Terán
Mientras en el Instituto Sonorense de Cultura nadie sabía nada sobre quién será el próximo director y las especulaciones desde hace días se vienen sucediendo entre los trabajadores de esta institución que no ocultan su incertidumbre, el pasado lunes 28 de septiembre fui invitado por la Coordinación de Literatura del ISC que dirige la escritora y poeta Gloria Barragán Rosas, mejor conocida como Gloria del Yaqui, a participar como testigo y representante de los Escritores de Sonora, A.C., en la apertura de plica del Concurso del Libro Sonorense en su género Dramaturgia edición 2009, mismo que fue sancionado por la Lic. Yeri Márquez, Notaria Pública No. 17, de Hermosillo.
Cumplidas las formalidades de rigor, tal y como lo estableció desde un principio la convocatoria respectiva, la Coordinadora de Literatura procedió a dar lectura al Acta del Jurado integrado por Marco Antonio Bórquez y Javier y Antonio Malpica quienes después de evaluar los trabajos que se recibieron se reunieron en la Cd. de México el pasado 15 de septiembre decidiendo que la obra ganadora llevaba por nombre “Javier” y fue firmada con el pseudónimo de “En Fuga”. Con esta información la Lic. Yeri Márquez procedió a la apertura del sobre correspondiente para enterarnos que el pseudónimo pertenece al joven director de teatro y dramaturgo Juan Carlos Valdez González, nativo de Guaymas en 1980 y ya con un amplio curriculum. Al evento que mencionamos asistió también, en calidad de testigo, la Lic. Patricia Vargas, Coordinadora de Teatro del ISC y el director, actor y dramaturgo Jorge Durazo.
El feliz ganador del premio que consiste en 30 mil pesos, diploma de reconocimiento y edición de la obra, es egresado de la Academia de Arte Dramático de la Universidad de Sonora, generación 2004/2007 y luego de participar en un buen número de obras teatrales funge como director del grupo “El Relajo” con el que ha montado el sociodrama Sueño Americano en el 2004; Males Comunes, 2006; Efecto Circular, 2007; y Hacia el Principio en el 2008. Él mismo y su grupo ha sido beneficiario con la beca del Fondo Estatal para la Cultua y las Artes para desarrollar el proyecto “El Presente y la Tradición Oral Yaqui”.
Lo interesante de este evento que precede a la premiación que seguramente se llevará a cabo en los próximos días, es que esta coordinación del ISC, la de Literatura, es la única que está cerrando su ciclo con el mismo ritmo de trabajo con que inició hace seis años, para orgullo y reconocimiento de su directora Gloria del Yaqui y de su director general, doctor Fernando Tapia Grijalva.
Porque a estas alturas del nuevo sexenio que inicia con el Gobernador Guillermo Padrés y sin que aún se conozca el nombre del sucesor del doctor Tapia, quienes nos hemos mantenido muy cerca de la labor cultural que se ha llevado a cabo en Sonora no podremos negar que el período que legalmente ya concluyó tuvo aciertos notables como insuficiencias que también permearon en la comunidad.
Pero eso ya está por concluir y pasar. Hoy debemos de congratularnos de que tanto el área de la Literatura como la de Música sean lo que siempre han sido: los pilares de la cultura sonorense.
José Fco. Terán.
Escritor y Editor.
