martes, 8 de diciembre de 2009
jueves, 3 de diciembre de 2009
Cobró Miguel Angel 2.9 mdd por pintar la Sixtina

Decorar la Capilla Sixtina, una de las joyas artísticas del Vaticano, costó a las arcas papales unos tres mil ducados lo cual, en actualidad, equivale a 2.9 millones de dólares aseguró hoy Pier Luigi Vercesi.
El responsable de la sección "Viajes" del diario italiano "Il Sole 24 Ore" dio estas cifras en la presentación, en los Museos Vaticanos, de la más reciente serie de libros sobre ese templo titulada "La palabra pintada. La Biblia en la Capilla Sixtina".
Vercesi basó sus estimaciones en el pago del Papa Julio II al artista italiano Miguel Angel Buonarroti, quien tardó cuatro años en idear y ejecutar las obras maestras de la pintura que colocó sobre las paredes y el techo de la capilla.
"Si se considera que se pagaron tres mil ducados, haciendo una estimación basada en el poder adquisitivo de ese tiempo, con elactual podemos concluir que el trabajo costó unos dos millones de euros (2.9 millones de dólares)", señaló.
"Con estos datos -agregó- podemos afirmar que se abonó la suma de mil 200 euros (unos mil 800 dólares) por cada metro cuadrado de decoración".
Por otra parte, Alfonso Del Erario, director Editorial y de Comunicación del Grupo 24 Ore, afirmó que con "La palabra pintada" se pretende poner a la mano del gran público el contenido de las pinturas de Miguel Angel.
Estableció que los cuatro volúmenes de la serie, que serán distribuidos cada viernes -a partir del 20 de noviembre- con el periódico "Il Sole 24 Ore", han sido pensados en forma didáctica de manera que puedan ser fácilmente explicados, incluso a los niños.
Asimismo Antonio Paolucci, director de los Museos Vaticanos, dijo que mucha gente en el mundo conoce las imágenes de la Sixtina, pero pocos de ellos recuerdan los episodios bíblicos por ellas representados y su significado.
Todas las grandes obras de arte son plurales en su significado, tienen valor distinto, según cada momento de la historia pero, al mismo tiempo, encierran un sentido único y original que sirva de base para las distintas interpretaciones, sostuvo.
"Un templo donde se encuentra representado toda la historia del hombre, su origen y su fin, el destino de la humanidad, todo ello debe ser decodificado, explicado", apuntó.
"El mérito de este libro -añadió- es interpretar el código básico de la obra artística de la capilla, un código que servirá para las diferentes lecturas que en el futuro se hagan".
En un trabajo durado casi un año Roberto Zagnoli curó los cuatro tomos de "La palabra pintada" que llevan por título: "Miguel Angel y la vuelta", "Los pintores del siglo XV" (1 y 2) y "Miguel Angel y el juicio". Cada volumen reporta fotografías inéditas de los cuadros junto a las citas bíblicas que inspiraron a los artistas en su trabajo.
Además de los cuadros de Buonarroti se incluyen imágenes de obras de arte de pintores como Domenico Ghirlandaio, Sandro Boticelli, Perugino, Pinturicchio, Cosimo Roselli, Piero di Cosimo y Luca Signorelli.
Actualmente la Capilla Sixtina es la atracción más importante del complejo museal perteneciente a la Sede Apostólica, según datos oficiales cada día la visitan unas 20 mil personas.
jueves, 22 de octubre de 2009
Huella dactilar permite atribuir un cuadro a Leonardo da Vinci

Londres, 13 oct (EFE).- La huella dactilar descubierta en la esquina de un cuadro que se creía obra de un artista alemán del siglo XIX parece confirmar que se trata de una tela de Leonardo da Vinci, informa la revista "Antiques Trade Gazette".
El cuadro, de 33 por 23 centímetros, se vendió en 1998 en una subasta en Nueva York por 19.000 dólares (unos 12.800 euros), pero si su nueva atribución es cierta, podría alcanzar ahora los 150.000 millones de dólares (unos 101.500 millones de euros), según los expertos.
La datación con el método del carbono y los análisis con rayos infrarrojos de la técnica del artista permiten llegar también a esa conclusión, pero el dato que parece determinante es ese fragmento de huella dactilar captada por una cámara multiespectral de la empresa Lumière Technology.
Según Peter Paul Biro, un experto forense en arte de Canadá, la huella dactilar corresponde a la punta del dedo índice o corazón y es "muy comparable" a la encontrada en un "San Jerónimo" del pintor renacentista italiano que se conserva en el Vaticano.
Martin Kemp, profesor emérito de Historia del Arte de la Universidad de Oxford, está convencido, según informa hoy el diario "The Times", de que se trata de una obra de Da Vinci y acaba de terminar un libro (no publicado aún) sobre el hallazgo.
Su primera reacción fue de incredulidad, pero poco a poco vio cómo se recomponían las figuras del rompecabezas.
La obra en cuestión se subastó con el título de "Joven de Perfil con Vestido del Renacimiento", pero Kemp la ha rebautizado como "La Bella Principessa" tras identificarla, "por un proceso de eliminación", con Bianca Sforza, hija de Ludovico Sforza (1452-1508), duque de Milán, y de su amante Bernardina de Corradis.
Si es realmente de Leonardo, como sospechan Kemp, sería la única obra de Leonardo sobre pergamino aunque, según ese experto, el pintor renacentista preguntó en 1494 al artista francés Jean Perréal acerca de la técnica del uso de tizas de colores sobre pergamino.
El cuadro lo compró en 1998 una marchante neoyorquina llamada Kate Ganza, que lo vendió por la misma suma de dinero al experto Preter Silverman en 2007 en la creencia de que era una obra "de un artista alemán que había estudiado en Italia, donde se había familiarizado con la obra de Leonardo".
Cuando Silverman lo vio, sintió "pálpitos" porque pensó que podría ser obra de un artista florentino e incluso del propio Da Vinci.
Los análisis efectuados con la técnica del carbono-14 permiten datar el pergamino de entre 1440 y 1650 y los análisis con rayos infrarrojos revelan paralelismos con otras obras de Leonardo. EFE
martes, 13 de octubre de 2009
El Hombre de Leonardo

Por José Fco. Terán.
Lo he visto dos veces. Es un dibujo sobre una hoja manchada por los años poco más grande que una carta y prensado entre dos placas de vidrio, a prueba de golpes y de robos, que se encuentra en la Galería de la Academia de Venecia. Además, constantemente lo vigilan cuatro guardias que se paseaban muy cerca de los turistas.
La primera vez, me detuve en un hostal de Mestre y desde allí me dirigí en tren a Venecia dos días seguidos, por las siguientes razones: porque los hoteles en esta ciudad flotante siempre están al tope y también porque hasta los de tres estrellas son caros para un estudiante como yo lo era en esos días. La cosa fue que esa vez quedé pasmado ante el llamado Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci y permanecí en la sala varias horas prometiéndome volver.
La siguiente vez lo hice en compañía de seis alumnos más y dos maestros de la Universidad de Florencia. Era un mes de enero y Venecia se encontraba en medio de un carnaval espectacular que ni sus máscaras más hermosas nos desviaron de nuestro propósito principal: estudiar varias obras de arte ubicadas en distintos lugares. En medio de un gentío y de un frío que se recrudeció por la tarde, nos dirigimos a la Galería de la Academia y ahí lo encontré igual como lo vi la primera vez: protegido y vigilado, pero en esta ocasión no había turistas porque no estaba en exhibición al público y sólo las gestiones de la Universidad de Florencia con la Academia de Venecia nos permitieron ver el pequeño papel en medio de dos vidrios y casi en el centro de una sala medio desierta. Como siempre, las explicaciones de los maestros fueron a fondo, abundantes y precisas. Y como la vez anterior, me sentí maravillado viendo esos dos hombres desnudos que se yuxtaponen dueños de una sola cabeza que, los estudiosos, creen ver un autorretrato de Leonardo cuando éste tenía cerca de 38 años.
Menciono esto porque el pasado día 10 de octubre, allá en Venecia, Italia, inició la exposición Leonardo. El Hombre Vitruviano entre el Arte y la Ciencia, que permanecerá abierta al público durante tres meses, para exhibir este mismo dibujo de Leonardo da Vinci antes de que lo regresen, el próximo mes de enero, a los depósitos blindados del Departamento de Dibujos e Impresos de la Galería de la Academia, lugar en donde se ha conservado desde 1822.
Luego de quedar fuera de la vista del gran público internacional, durante cerca de seis años, el Hombre de Vitruvio, como también es conocido, ya está siendo expuesto a los turistas ávidos de conocer más sobre este genio del Renacimento.
El dibujo fechado hacia 1490 y elaborado en Milán, tiene 34 centímetros de altura y 24 de ancho, sobre un folio que hoy, a través del Internet, ya es conocido por todo el mundo y ha inspirado a escritores, artistas, empresas e instituciones tan reconocidas como la NASA para ser usado como logotipo de toda clase de productos y servicios.
Para los viajeros que pasen por Venecia durante la llamada “temporada baja”, o invernal, será una gran oportunidad para que conozcan y disfruten esta obra que originalmente fue diseñada por Vitruvio, uno de los grandes arquitectos de la Roma Imperial y quien siguiendo las indicaciones de Platón dio por encerrar en un círculo y un cuadrado las proporciones del ser humano que, según el filósofo, son las proporciones del universo. Vitruvio buscaba, a su vez, el canon perfecto para aplicarlo en sus edificaciones.
Después de muchos estudios, se sabe que Leonardo corrigió el diseño de Vitruvio descubriendo que sólo un hombre inscrito en un círculo tendrá su centro en el ombligo, mientras que un hombre inscrito en un cuadrado lo tendrá en los genitales.
El plus de esta exposición es que el próximo mes de enero se reunirán en Venecia, estudiosos de disciplinas históricas, artísticas, matemáticas, psicológicas y antropológicas para plantear nuevas hipótesis sobre las especulaciones científicas que predominaban en la Italia del siglo XV.
Yo, por mi parte, recuerdo la hoja dibujada a pluma y la escritura inversa que rodea al gráfico.
Recuerdo la última ojeada a esas letras seguras y decididas mientras me preparaba mentalmente para enfrentar un frío varios grados por debajo del cero.
José Fco. Terán.
Escritor y editor.
martes, 29 de septiembre de 2009
Literatura y Música, pilares de la Cultura Sonorense

Por José Fco. Terán
Mientras en el Instituto Sonorense de Cultura nadie sabía nada sobre quién será el próximo director y las especulaciones desde hace días se vienen sucediendo entre los trabajadores de esta institución que no ocultan su incertidumbre, el pasado lunes 28 de septiembre fui invitado por la Coordinación de Literatura del ISC que dirige la escritora y poeta Gloria Barragán Rosas, mejor conocida como Gloria del Yaqui, a participar como testigo y representante de los Escritores de Sonora, A.C., en la apertura de plica del Concurso del Libro Sonorense en su género Dramaturgia edición 2009, mismo que fue sancionado por la Lic. Yeri Márquez, Notaria Pública No. 17, de Hermosillo.
Cumplidas las formalidades de rigor, tal y como lo estableció desde un principio la convocatoria respectiva, la Coordinadora de Literatura procedió a dar lectura al Acta del Jurado integrado por Marco Antonio Bórquez y Javier y Antonio Malpica quienes después de evaluar los trabajos que se recibieron se reunieron en la Cd. de México el pasado 15 de septiembre decidiendo que la obra ganadora llevaba por nombre “Javier” y fue firmada con el pseudónimo de “En Fuga”. Con esta información la Lic. Yeri Márquez procedió a la apertura del sobre correspondiente para enterarnos que el pseudónimo pertenece al joven director de teatro y dramaturgo Juan Carlos Valdez González, nativo de Guaymas en 1980 y ya con un amplio curriculum. Al evento que mencionamos asistió también, en calidad de testigo, la Lic. Patricia Vargas, Coordinadora de Teatro del ISC y el director, actor y dramaturgo Jorge Durazo.
El feliz ganador del premio que consiste en 30 mil pesos, diploma de reconocimiento y edición de la obra, es egresado de la Academia de Arte Dramático de la Universidad de Sonora, generación 2004/2007 y luego de participar en un buen número de obras teatrales funge como director del grupo “El Relajo” con el que ha montado el sociodrama Sueño Americano en el 2004; Males Comunes, 2006; Efecto Circular, 2007; y Hacia el Principio en el 2008. Él mismo y su grupo ha sido beneficiario con la beca del Fondo Estatal para la Cultua y las Artes para desarrollar el proyecto “El Presente y la Tradición Oral Yaqui”.
Lo interesante de este evento que precede a la premiación que seguramente se llevará a cabo en los próximos días, es que esta coordinación del ISC, la de Literatura, es la única que está cerrando su ciclo con el mismo ritmo de trabajo con que inició hace seis años, para orgullo y reconocimiento de su directora Gloria del Yaqui y de su director general, doctor Fernando Tapia Grijalva.
Porque a estas alturas del nuevo sexenio que inicia con el Gobernador Guillermo Padrés y sin que aún se conozca el nombre del sucesor del doctor Tapia, quienes nos hemos mantenido muy cerca de la labor cultural que se ha llevado a cabo en Sonora no podremos negar que el período que legalmente ya concluyó tuvo aciertos notables como insuficiencias que también permearon en la comunidad.
Pero eso ya está por concluir y pasar. Hoy debemos de congratularnos de que tanto el área de la Literatura como la de Música sean lo que siempre han sido: los pilares de la cultura sonorense.
José Fco. Terán.
Escritor y Editor.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Cartas Planas o Náuticas para llegar a Pueblo Yaqui
“PUEBLO YAQUI, SONORA. ALMA GRANDE ESPÍRITU FUERTE”
Por José Fco. Terán.
Esta es una travesía por los campos de la escritura, la micro historia y las particulares luces que despiden los lugares de culto; los sitios que son referencia y destino.
Es también una travesía por un libro que narra, además de la vida de los habitantes de Pueblo Yaqui, los ciclos de esfuerzos y bonanza que proporcionan los cultivos de la bendita tierra: alimento y vestido para nuestros afanes.
Este libro Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte, luego de navegar desde la memoria feliz del capitán Fernando Barragán hasta despertar en las manos escriturales de Gloria, su autora, presupone una carta de navegación, plana o esférica, en donde habremos de situar paralelos y meridianos para no perdernos en el vasto mar del grandioso Valle y arribar a donde nuestros hermanos, padres y abuelos esperan nuestro para siempre regreso.
***
La Historia, con todo y su carácter de ciencia revisora de lo ya pasado o de los procesos sociales que están aconteciendo y que el tiempo congelará como inamovibles para las generaciones posteriores, ha dejado al margen de la memoria a civilizaciones y pueblos enteros que no conocieron la escritura o que si la cultivaron ésta se perdió para siempre en el transcurso de evos antes de que la grafía llegara a ser de dominio común, cuando menos de las clases gobernantes y privilegiadas. Para nosotros, despiertos a esta época, aquellos pueblos y sus habitantes (hablamos de miles de generaciones) nunca existieron.
Aún más: Algunos pueblos de hoy todavía indígenas, que carecen de escritura, son mantenidos a un lado de la Historia y los más ortodoxos practicantes de esta ciencia sólo ven en estas comunidades la versión particularísima de quienes se sienten “descubridores” y “civilizadores”; es decir, la Historia Verdadera comenzará desde el momento en que conocen y “estudian” estos pueblos, a partir de lo que ellos, los civilizados, dictan: practicarán y se someterán a nuestro tipo de medicina, aprenderán nuestra lengua y su grafía y será entonces cuando comencemos considerarlos parte de “Nuestra Historia”.
Afortunadamente surgieron aquellos que se agruparon contra la Historia y su academicismo importado y se manifestaron contra la generalización y la homogeneidad que reduce memorias hasta terminar por aniquilarlas, dejando sólo paradigmas y prototipos que –en muchos casos-- lindan con el Mito.
Para dejar constancia de las pequeñas Historias de los pueblos, villas y barriadas, de sus personajes, héroes reales o anónimos, nació la Microhistoria, a la que se critica de ser sólo una nueva versión de la Historia Local. Sin embargo, según la visión de Giovanni Levi, uno de los modernos teóricos de la Microhistoria, la diferencia entre una Historia Local y la Microhistoria estaría que en esta última participa, en mayor o menor grado el individuo en lo particular, cualquiera que sea su estatus.
Nosotros, para cerrar esta introducción y pasar a explicarnos el trabajo de la licenciada Gloria Barragán Rosas, Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte nos quedamos con esa definición del historiador Luis González y González, autor de Pueblo en Vilo, que a inicios de los 70 rindió en la Academia Mexicana de la Historia: “La Microhistoria no es historia crítica o monumental. Su cometido es mucho más humilde y sencillo, es la versión popular de la Historia, obra de aficionados de tiempo parcial. la mueve una intención piadosa. salvar del olvido aquella parte del pasado propio que ya está fuera de ejercicio. Busca mantener al árbol ligado a sus raíces. Es la historia que nos cuenta el pasado de nuestra propia existencia, nuestra familia, nuestro terruño, de la pequeña comunidad”.
La cita del maestro González encaja bien en el contexto de esta noche, porque no sólo se trata de uno de los historiadores más reconocidos, promotor y practicante de esta nueva corriente en nuestro país, sino porque las ligas con Sonora, a través de su esposa, la escritora Armida de la Vara, recrea un contexto bucólico recordado y añorado: nuestro pueblo, el pueblo que nos vio nacer y al que esperamos, siempre, volver.
xxx
Por Dios o por los astros, me ha tocado en suerte percibir los múltiples derroteros por los cuales Gloria Barragán Rosas, Gloria del Yaqui, se ha acercado, a través de la palabra escrita, a su pueblo natal, Pueblo Yaqui, el foco geográfico del Valle del mismo nombre y cuyo kiosko, emblema e icono es, para sus descendientes un faro, pero también el epicentro de la esfera y que como sabemos el centro puede encontrarse allí o en cualquier parte.
Ella dirá de un proyecto personal, grupal y literario, de talleres, visitas y entrevistas, herramientas y herrajes para conformar y revestir las historias personales y sociales; yo, de los acercamientos que ella vivió a partir de su madre y de su padre, María Mercedes Rosas Cota y del capitán de marina Fernando Barragán Barragán, en donde la literatura y la poesía eran tan usuales como el pan sobre la mesa y con las cuales fue conformando un poblado único para ella y los suyos, situado entre lo real y lo mítico. De allí desprendieron las modestas historias que años después habrían de engarzarse para dar vida al documental histórico Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte.
A través de interminables conversaciones con ella he visto a ese marino, su padre, don Fernando, abandonar el mar e internarse para siempre en el Valle del Yaqui, arrobado también por su dilatada extensión y en la que habría de navegar durante muchos años con buen tiempo y mejores vientos. Allí, cercado por canales y bloques cultivados de trigo y algodón, amarró su barco y siguió ejerciendo la autoridad de su nuevo grado como había hecho en altamar. Fue y sigue siendo un recordado y apreciado oficial de Policía de Pueblo Yaqui con dotes únicas de declamador, pero también escritor de poemas épicos y patriotas. El único capitán de mar y comandante de tierra que plantó las ahora grandiosas arboledas de la Colonia México, en Cajeme. Desde entonces Gloria del Yaqui inició el trayecto que la llevó a construir la Microhistoria de su pueblo; por sus ascendientes conoció a los personajes principales de su pueblo y del Valle, con algunos, hoy desaparecidos, conversó y se interesó en sus historias individuales y familiares; desde niña y adolescente valoró sus afanes, sus trabajos y se entusiasmó con los éxitos locales. Así, Gloria, a los quince años era una jovencita que escribía poemas y pasajes de su pueblo, una joven que publicaba y mantenía una estrecha relación con los mejores intelectos y bardos de Cajeme: Bernardo Elenes Habas, Juan Manz, Luciano, Rigoberto Badilla, por citar sólo algunos.
Por eso, cuando retomó el proyecto tantas veces postergado de plasmar en una obra las historias, leyendas y tradiciones de su Pueblo Yaqui más de la mitad del trabajo estaba listo esperando una escritura sistemática y continua.
Hoy que tenemos en las manos el producto de esas visiones fulgurantes que entremezclaron los cuentos de alta mar con los afanes de quienes surcaban kilómetros de tierra roturada o a punto de cosecha, nos damos cuenta que Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte, es una obra realizada con mucho amor, en donde encontraremos además de la presentación nueve apartados a manera de capítulos, tres poemas y un testimonio gráfico donde se contrastan, entre otras, las fotos de un Urbano Covarrubias, vecino de Pueblo Yaqui, que en una época llegó a ser famoso por ganarse la lotería y convertirse en millonario de la noche a la mañana, y la del científico norteamericano y Premio Nobel de la Paz, 1970, Norman Ernest Borlaug, quien también alcanzó fama, pero mundial, por haber realizado en este Valle sus investigaciones sobre el trigo e introducido semillas híbridas a la producción agrícola en Pakistán e India, evitando que millones de personas murieran de hambre, por lo que se le reconoce como “El Padre de la Revolución Verde”. Es decir, personajes disímbolos pero necesarios para la memoria local y colectiva, sin asignarles juicios, ni rangos, ni calidades.
También, en esta obra, encontraremos los datos necesarios para una monografía y, sobre todo, la voz de sus habitantes.
Por otro lado jóvenes preparatorianos, en una serie de apartados, escribieron sobre sus propias impresiones de Pueblo Yaqui y el entorno, así como aquello que pudieron investigar con sus familiares, aportando en ocasiones aquellos datos que a su vez les habían confiado sus abuelos.
En esta obra encontraremos también información sobre los personajes más notorios y recordados de Pueblo Yaqui: el líder agrario Pascual Ayón Valenzuela, el ciudadano Julio Soltero Estrada, hombre de empresa y de negocios, datos sobre la instalación del teléfono, los primeros médicos, comisarios, las escuelas primarias y secundarias, luego las preparatorias, la Cruz Roja y notas sobre uno de los acontecimientos más importantes del Noroeste de México: el primer reparto agrario realizado por el General “Tata” Lázaro Cárdenas del Río y de los sucesivos que llegaron a configurar el rostro actual que nos muestra la tenencia de la tierra.
Pero también encontramos en Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte, varios textos que nos narran parcelas de un tiempo ya ido y donde los hechos se desprenden de la vivencia diaria, de experiencias propias, de imborrables recuerdos, textos que sus autores, todos nativos de Pueblo Yaqui, cedieron con el mayor gusto para contribuir en la conformación de esta obra.
No podemos dejar de subrayar la atención que prestó la autora y recopiladora a una de las vertientes que postula la Microhistoria: Gloria, en este libro, recurre a lenguajes y códigos más especializados, como la poesía cuyos cantos, como joyas, lucen entre la mar de letras para externar alabanzas al terruño, la casa familiar, al entrañable pueblo. Precisamente en “Mi Casa” y en “Oración a Pueblo Yaqui” se recorren las estancias felices de la infancia, el reconocimiento a los dones de la naturaleza y el agradecimiento para los fundadores y protectores de este lugar.
Mención aparte y especial merece el poema “Mi Pueblo” de Aimé Nathaly Ramìrez Robles, jovencita preparatoriana que entusiasmada y llena de vida nos declara que su pueblo Es una llanura en la que el amor se respira.
xxx
Como Eusebio Francisco, así también yo consulté cartas marinas para llegar a las costas del Yaqui. Cartas planas y náuticas me sirvieron para trazar las derrotas en medio de un mar deslumbrante de trigo. No sé si fui al Yaqui o el Yaqui me envolvió para cautivarme. Lo cierto es que me descubrí en medio de una extensa planicie luminosa de cultivos, surcada por canales en los que el agua, antiheraclitea, se detiene para decirnos que este enorme prodigio se debe la bondad de nuestros dioses pero también a las manos fuertes y tenaces de todos los hombres y mujeres de este Valle.
Así como la sierra ha engendrado sus particulares prototipos y cuyos valores nos enorgullecen, los valles, en este caso el del Yaqui, crea hombres y mujeres libres como sus dilatadas planicies; hombres y mujeres desprendidos y solidarios, conocedores y practicantes de la hermandad y el gremio; hombres y mujeres pegados a la generosa madre tierra, generadores de uno de los bienes más importantes para sus semejantes: los siempre benditos frutos de la agricultura.
Con esta visión se hizo posible Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte. Un verdadero tributo de la autora, Gloria Barragán Rosas, a su tierra, a sus hombres, a sus mujeres, a sus jóvenes, a los pioneros, a todos aquellos que han arriesgado mucho para proteger y salvar a los suyos.
Este libro es una celebración al amor, a la amistad, al respeto, a la raigambre, a lo que fuimos y somos. Es una travesía que viene desde el mar y se interna en otro igual de fructífero, imponente y generoso.
Desde Venecia al Yaqui
En los recubrimientos más antiguos
y en las viejas piedras de ultramar
se encuentran cinceladas las historias
del trigo
los ciclos de la recolección el canto
y los bailes que celebran las trillas
Están fijas y entrelazadas
las lunas y sus soles, los rostros
y las manos de esos hombres con la siega en alto
en las columnas de mármol y mattone
a la entrada de la catedral de San Marcos
Y mientras la brisa impregnaba de salitre
los quehaceres del campo inmóviles y fríos
recordaba
mirando los altorrelieves que también
en mi tierra
el sol la luna y las estrellas
se transforman en agua y se van
por los canales
Pero aquí en el Yaqui las labores del campo
no son alegorías de turistas
ni los canales llevan sal en las góndolas
ni las piedras tienen seiscientos años según
consta en las actas
Estos los de aquí los del Yaqui son de un agua
más dulce que los ríos
y los rostros y brazos son de la mismísima carne
de esas campesinas que en Millet
dejan la hoz para entonar el Angelus
Ésta es la verdadera historia del trigo y los cultivos
repetida y recreada sin canales de sal ni góndolas
de olvido
y sólo en las tibias espigas adivino
en este luminoso Valle
el calor de tus manos
José Fco. Terán
Jueves 10 de septiembre, de 2009.
Cd. Obregón, Sonora, Méx.
